Dos cálculos distintos desde el 23 de octubre
El Instituto Nacional de Estadísticas presentó el 23 de octubre dos herramientas para el transporte de carga por carretera. La primera compara el reajuste obtenido con la variación oficial del Índice de Costos del Transporte con una simulación ajustada a la estructura de costos que ingrese cada empresa.
La segunda calcula por separado cuánto variaría un monto si se vincula exclusivamente al componente petróleo diésel del ICT. Esa distinción es importante: el resultado general del índice reúne varios tipos de gasto, mientras que la herramienta de combustible considera solo la trayectoria de ese componente.
Qué datos pide la Calculadora ICT
El formulario solicita un valor en pesos, un periodo inicial y uno final. La serie disponible comienza en enero de 2024. Si no se ingresan ponderaciones propias, la aplicación entrega el reajuste basado en el ICT oficial para el intervalo escogido.
El ajuste opcional permite distribuir los gastos de la empresa entre seis grupos: combustibles, recursos humanos, servicios de circulación, servicios financieros, repuestos y accesorios, y mantención y reparación. La plataforma transforma esos montos en ponderaciones y muestra en paralelo el resultado oficial y el ajustado.
La simulación propia no cambia el índice oficial
El INE advierte que la estructura ajustada es una simulación analítica. Sirve para observar cuánto se aparta la composición particular de una empresa del promedio sectorial, pero no modifica la estadística oficial ni convierte esa diferencia en una tarifa obligatoria.
La calculadora de diésel también requiere un monto y dos meses. Replica la variación del combustible dentro del ICT; no es un pronóstico del precio futuro, no informa el valor de venta en una estación y no demuestra por sí sola cuánto cambió el costo total de una operación.
Qué revisar antes de usar el resultado
Para una empresa o transportista de Casablanca o Quintay, el primer paso práctico es identificar qué referencia contempla su contrato: ICT general, diésel u otra fórmula. Luego corresponde comprobar los meses, el monto base y, si se usa una estructura propia, que los seis grupos sumen la totalidad de los costos declarados.
El resultado puede respaldar una conversación o una revisión de costos, pero su aplicación contractual es responsabilidad de las partes. Las fuentes oficiales no informan que se hayan modificado contratos, tarifas de flete o cobros locales de manera automática por el lanzamiento de estas herramientas.

